Reflexionando sobre el voluntariado: invertir los programas al hemisferio norte

Esta es una publicación de nuestro invitado Daniel Großbröhmer, Responsible Volunteering (http://www.responsible-volunteering.com)

El Gobierno y las organizaciones de la sociedad civil de Alemania están realizando un experimento interesante y, al parecer, también bastante exitoso. En los últimos cuatro años, casi 2000 voluntarios de países del hemisferio sur (países en vías desarrollo) vinieron a Alemania para realizar un servicio de voluntariado inverso. Trabajan en guarderías, ayudan a organizaciones locales sin ánimo de lucro y a agencias de desarrollo internacional, ayudan a profesores en colegios y trabajan con ancianos. Lo importante: los voluntarios no tienen que pagar por la estancia. Su trabajo y cualquier gasto ocasionado lo cubre el Gobierno, otras ONG y donantes. Pero ¿por qué?

Desde que el Gobierno alemán ofreciera la posibilidad de realizar un voluntariado como alternativa al servicio militar obligatorio para hombres jóvenes, Alemania tiene un gran historial en voluntariado local e internacional. En 2008, el Gobierno comenzó a financiar un servicio de voluntariado internacional a largo plazo en el hemisferio sur para jóvenes. Hasta 2016, más de 25 000 jóvenes alemanes han participado. Desde el comienzo del programa, las organizaciones emisoras y anfitrionas y los voluntarios han pedido la creación de un programa de voluntariado inverso. Esto era casi imposible debido a la estricta normativa de visados alemana.  Sin embargo, en 2013 el Gobierno decidió empezar un programa piloto para ganar algo de experiencia.

La idea de este programa inverso (de norte a sur y al revés) es crear un entorno de aprendizaje y permitir a los voluntarios, a sus amigos y familias tener de primera mano experiencias internacionales e interculturales. La gente que nunca ha visitado otros países y culturas a menudo carecen de comprensión intercultural y un punto de vista unilateral de los desafíos del mundo. Las películas, la educación formal y los medios locales forman realidades, imágenes y prejuicios y las perspectivas coloniales influencian enormemente a los de «por allí». Este enfoque de aprendizaje global busca que la gente se dé cuenta de las estrechas conexiones económicas, ecológicas y políticas del mundo. La idea básica es concienciar sobre el hecho de que toda la humanidad vive en tan solo un planeta que está fuertemente integrado. Esta integración tiene como resultado una responsabilidad común y mutua.

Mediante su experiencia laboral, supervisión profesional y un conjunto de medidas complementarias, los voluntarios   normalmente ven y comprenden las interconexiones y se espera que reflexionen sobre ello en sus decisiones personales, por ejemplo, no comprando «moda rápida» ni solo bebiendo café de comercio justo, sino también en su vida profesional. Equipados con profundas experiencias internacionales y habilidades lingüísticas, se espera que se responsabilicen y, además, consideren la sostenibilidad y el impacto de sus acciones. Sin embargo, por supuesto, también trata sobre conocer gente, crear redes de gente con mentalidades parecidas y hacer amigos.

El impacto de este programa de voluntariado es difícil de describir y nada fácil de medir. Pero hay indicadores que sugieren que la experiencia de un viaje de voluntariado en el extranjero es mucho más efectivo en jóvenes del hemisferio sur yendo a Alemania que mandar a alemanes al extranjero. Durante su estancia, entraron en contacto con al menos cientos de lugareños (en este caso, alemanes) que tuvieron la oportunidad de conocer a un «verdadero» asiático, africano o sudamericano, quien contará su propia historia y con quien puede que se hagan amigos.

Además, una estancia en Alemania te garantiza un impulso en la carrera profesional. En casa, los líderes jóvenes estarán equipados con buenas habilidades lingüísticas, conocimiento intercultural, perspectivas y redes nuevas y convertirse en personas con poder de decisión socialmente responsables.

Por supuesto, la idea de la igualdad también es un factor determinante en la implementación de este programa. No hay ninguna razón por la que solo los ciudadanos alemanes puedan participar en un programa tan apoyado públicamente solo por su lugar de nacimiento. Si los alemanes esperaban ser bien recibidos como voluntarios en todo el mundo, parece ser una cuestión de justicia recibir y ayudar a los voluntarios también en Alemania. 

El éxito del programa se está evaluando actualmente. Se espera que se publiquen los primeros resultados de la evaluación en noviembre de 2016. Sin anticiparse, es probable que el programa se continúe y se amplíe. Las reacciones de la prensa y de la opinión pública fueron en general muy positivas. Una ventaja del programa ya está completamente clara: las organizaciones emisoras alemanas han aprendido lo que supone recibir voluntarios y viceversa. Así se ha llegado a una mejor comprensión mutua de los objetivos del voluntariado.

Puedes encontrar más información sobre este programa en http://www.weltwaerts.de/es/